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5. Reflejos e Impresiones

Un proceso irreversible

Este viaje a Chiapas, de acercamiento a la realidad Zapatista, ha supuesto para mí una verdadera iniciación.

Ya tenía conocimiento del movimiento Zapatista, de sus avances, sus luchas y reivindicaciones, de su rebeldía y su organización. Pero, lo poco que he podido acercarme a esa realidad (recordad que yo no fui a La Culebra) visitando El Caracol de Oventik, hablando con los que habéis estado en ésta y otras ocasiones en alguna comunidad, viendo la realidad indígena de San Cristóbal, hablando con personas que llevan muchos años colaborando con el Zapatismo e incluso conocen al Subcomandante Marcos y a otros destacados dirigentes del EZLN, me ha abierto mucho más los ojos a aspectos que desconocía, y que, en unos casos me sorprenden y en otros me emocionan.

Se me han planteado muchísimos interrogantes sobre un proceso que muchos consideramos hace años como el principio de la Revolución más definitiva de la historia y que la mayoría intuíamos cercana e incluso anhelábamos (¿Quién no pensó alguna vez e incluso estuvo convencido de que la mayor Revolución Social procedería de eso que llaman "El Tercer Mundo", de los más olvidados y necesitados de la Tierra -una gran mayoría habitantes de América Latina-, de los más explotados, de los que más represión sufren , cuando "El Primer Mundo" les despojara de absolutamente todo?)

Me ha quedado claro que este es un proceso irreversible por su dinámica de retroalimentación y aparentemente constante actualización.

He constatado la ingente cantidad de energías puestas en juego por infinidad de personas y organizaciones de todo el mundo para apoyar y extender al máximo un proyecto político honesto en su organización a la vez que cuestionable en sus métodos iniciales -la lucha armada-, aunque comprensible en su contexto. Mi ideología y sentir libertarios me llevan a rechazar todos los ejércitos, cualquier tipo de ejército, todo lo que implique jerarquía y violencia. Pero comprendo las motivaciones que llevaron -y llevan- a tal extremo, y lo apoyo.

En cuanto a los interrogantes, se me plantean varios:

• ¿Cuál es el papel real del EZLN? ¿Es sólo la defensa y la Organización? ¿O ejerce también un control político sobre la mayoría de los aspectos cotidianos de la vida indígena?
• ¿Qué pasa con el Estado y el Ejército? ¿Porqué han dejado de ejercer la presión, acoso y persecución que venían ejerciendo contra el EZLN y las Comunidades Rebeldes?
• ¿Han influido en ese aspecto la Resistencia Rebelde y la presión internacional?
• Dadas las peculiares características históricas de la realidad mexicana, que han motivado desde hace siglos (probablemente como consecuencia de La Conquista) unos inaceptables niveles de corrupción en la inmensa mayoría de los estratos del Poder establecido, y ante la eventualidad de que se produjeran en el seno del propio EZLN o de las Juntas de Buen Gobierno, ¿Tiene la población mecanismos suficientes para atajar y erradicar el más mínimo atisbo de corrupción?
• ¿Trabaja el EZLN, o acepta proyectos externos que trabajen en la Revolución del individuo, en el propio cambio interno de cada persona, simultáneamente al cambio social que abandera y encabeza? Me refiero a aspectos a madurar por los individuos como pueden ser las relaciones entre ellos, las cuestiones de Género, el posicionamiento personal ante la violencia, la maternidad y paternidad responsable, la aplicación de criterios ecológicos en su vida cotidiana, la homosexualidad, el cuestionamiento de los dogmas y las religiones, la aceptación del otro y del "distinto", la libertad, y muchos otros que entiendo son básicos y fundamentales para obtener logros reales en cualquier Revolución Social.

Me hago estas preguntas a raíz de conversaciones mantenidas con personas muy cercanas y a priori afines al EZLN y analizando las opiniones e información que me han aportado.

En cuanto a las emociones, por suerte, creo que son mucho más numerosas y positivas que los interrogantes:

• He percibido en primer lugar el importante papel que desempeña la mujer en el movimiento Zapatista. Logrado a base de infinitos esfuerzos que, aun hoy y dentro del contexto de la Revolución, debe seguir haciendo para cambiar una realidad absolutamente opresora e influir con su aportación y sacrificio personal en el cambio de mentalidad de su entorno -especialmente de los hombres, a los que se ha visto obligada a exigir respeto por su persona, por su libertad e incluso por su integridad-. Creo que es un paso gigantesco en el contexto del mundo indígena en general, el haber conseguido una legislación (en el ámbito de las Comunidades Rebeldes) que castigue los malos tratos, que prohíba el consumo de alcohol (causa de la mayoría de los mismos), que respete la libertad individual de la mujer para elegir compañero, que la otorgue un mayor grado de libertad y de reconocimiento social.

Aun así, creo que aún queda mucho por hacer y por avanzar en el ámbito de la igualdad.

Aquí, y como muestra de las emociones que me han producido el conocimiento más cercano de esa realidad, quiero incluir un poema que escribí en San Cristóbal, durante vuestra visita a La Culebra, y que es una reflexión personal sobre las condiciones de la mujer indígena en general.

Quiero cantar un himno de alabanza
a tu espíritu de roca, sol, agua y estrella
que repleto de Amor y formas bellas
amamanta futuros vacíos de esperanza.
A ti, mujer Tzoltil, Tzeltal, Mixé,
Nahuatl, Chol, Chontal o Guarijía,
mujer de selva, de montaña o de desierto,
mujer indígena de la tierra viva.
Lleno de colorido tu vestido.
Repleto de carencias tu cestillo.
El fulgor de tus ojos
esconde el llanto mudo por el eterno olvido.
Un niño en tus espaldas,
varios más en tus flancos,
las manos callecidas de trabajar el campo.
Tu hermosa y aceitunada piel
bruñida de abnegación y de trabajo.
Mujer de luz, tres veces condenada:
por indígena, por pobre y por mujer.
No caben más agravios en tu haber,
Mujer que por tres veces es matada.

En la visita que realizamos a Oventik hubo infinidad de aspectos que percibí y me conmovieron:

Aparte de la belleza del entorno y su desbordante naturaleza, se percibía otro tipo de belleza: la de los valores humanos que allí se acumulaban.

Me emocionó comprobar, in situ, el significado de la palabra Autogestión, que tanto sentido tiene para la mayoría de nosotros. Allí se respiraba por todas partes, en el aire, en las humildes construcciones a base de los materiales que ofrece el entorno y poco más, en lo extenso de su biblioteca, en los productos que vendían las distintas cooperativas, en la pulcritud de su farmacia y su herbolario, en el acogedor y familiar ambiente de su clínica, en los detalles de sus murales, en la rusticidad y belleza de su salón de actos, incluso en las miradas de las personas con las que me crucé se intuía esa capacidad de autoorganización, ese profundo respeto por lo creado a base del esfuerzo colectivo. Me emocioné profundamente, y esa misma noche, a mi regreso a San Cristóbal escribí otros versos que también incluyo aquí, y que hablan de todo ello, de dignidad, de esfuerzo, de esperanza y de lucha por defender lo que están construyendo con sus propias manos y hombro con hombro.

En la noche sin estrellas,
allá al fondo de la selva,
con un sinfín de carencias,
La Comunidad avanza.
con su espíritu por lema,
con su cultura como arma,
olvidados por el mundo,
dan ejemplo a quien les mata.
Y en el albor del milenio,
cuando la codicia arrasa,
ellos encienden la llama
que renueva la esperanza.
Nadie callará su voz.
Nada detendrá su marcha.
Ni el acoso, ni el olvido,
Ni el chantaje, ni las balas.
Hijos del Sol y la Luna
su espíritu no desmaya.
La dignidad por bandera,
siguen plantando batalla
por defender lo que es suyo:
su tierra, su voz, su champa,
su amor, su risa, su pan,
su cultura, Su Palabra.

Me emocionó igualmente saber que no están solos. Que somos muchísimas personas en el mundo las que estamos dispuestas a apoyar y defender todo lo que su lucha representa. A aportar esfuerzos para que sigan avanzando y construyendo su vida sin seguir careciendo de los medios más básicos y esenciales.

He visto fotos del Centro de Capacitación construido con el apoyo del Grupo Griego de Solidaridad con Chiapas y me ha parecido maravilloso (lamento no haber tenido la oportunidad de verlo en directo).

Me encanta comprobar que hay muchas personas, bien individualmente, bien a través de organizaciones, que trabajan para aportar su conocimientos, su esfuerzo y su trabajo, para ayudar en la Educación, la Sanidad, la agricultura y muchos otros aspectos de la realidad cotidiana de las Comunidades indígenas. Eso me infunde la esperanza de que este mundo es posible cambiarlo a base de solidaridad y esfuerzo colectivo desinteresado.

Y, cómo no, también me emocionaron los omnipresentes murales del mundo Zapatista. Murales que hablan por sí solos de los anhelos, de los sueños, las ideas, la cultura y el tipo de vida que ellos desean. Representan algo así como aquella invocación mágica de las pinturas rupestres del Paleolítico, para conseguir aquello que necesitaban o para expresar aquello que les infundía un profundo respeto y veneración.

Su intenso colorido, su casi infantil y sin embargo depurada elaboración, los motivos representados, y, sobre todo el saber que están pintados por todos, con las ideas y pinceladas que cada cual ha ido aportando, conmueven intensamente, y deberían suponer un motivo de estudio para sociólogos, críticos de arte, psicólogos, etc. Por la cantidad de valores que encierran (estéticos, artísticos, sociales, expresivos, formales, históricos, ideológicos, educativos, etc. etc.)

Por último, o, casi sería mejor decir "En primer lugar" (porque para mí ha sido lo más importante de esta faceta de mi viaje) la emoción que me ha producido conocer a muchas personas de una talla humana excepcional (como hace tiempo no me encontraba), que me han abierto su corazón y me han hecho conocer en parte algunos de esos otros mundos que caben en este mundo, y con los que me he sentido muy feliz de haber coincidido y compartido momentos, vivencias, lugares e ideas.

SALUD COMPAS. Y… ¡QUE VIVA ZAPATA!


"Como anexo al escrito con mis impresiones del Viaje a Chiapas, mando este otro, refiriéndome a un aspecto del viaje que olvidé reseñar.

Se trata de la reunión mantenida con el FZLN y de la información que sobre sus actividades nos facilitaron varios de los compañeros que en él trabajan.

En primer lugar, quiero resaltar una impresión muy personal, que tuve desde el mismo momento de estar delante del Local del Frente: no pude por menos que recordar tiempos pasados, hace ya veintitantos años, cuando yo empecé a militar en CNT (entonces ni siquiera existía CGT). El aspecto del local del FZLN, la dinámica que aparentemente se daba en él, los métodos para difundir sus ideas y para autofinanciarse (venta de libros, de camisetas, de carteles, de música, etc), las actividades anunciadas en su tablón de anuncios, el mobiliario, las personas que estaban allí, todo me recordaba con mucha fuerza, se me asemejaba enormemente a aquél ambiente que se respiraba en los diversos locales por los que pasé durante mi militancia en CNT (y posteriormente en CGT).

No podía creérmelo, era casi como estar en aquél tiempo, con aquellas personas de entonces, luchando sin apenas medios pero llenos de energías, ilusión y entusiasmo, cargados de seguridad en nuestras ideas, e intentando modificar la realidad que nos rodeaba a golpe de comunicados, de carteles, de asambleas, de manifestaciones, de convocatorias de todo tipo, y de mucho amor propio.

Sé que más de uno de vosotros sabe de qué estoy hablando, ¿Verdad José Luis? ¿Verdad Teresa, Pedro.?

Tal vez por eso, mi predisposición a partir de ese momento fue aun mayor de la que llevaba. Me sentía entre los míos, los de siempre.

Mayor aun fue mi sorpresa cuando fui escuchando uno por uno a cada uno de los militantes del Frente relatar sus experiencias, sus actividades con grupos con diversidad de problemas que resolver, las iniciativas llevadas a cabo con su apoyo en diversos lugares y situaciones: seguía percibiendo ese mismo entusiasmo, ese mismo amor propio, ese espíritu de lucha, esa misma inquietud por cambiar la realidad. Igual que hacíamos entonces, y seguimos y siguen haciendo ahora infinidad de grupos y de gente aquí y allá.

Pero hubo un aspecto de sus planteamientos que me resultó especialmente atractivo por lo novedoso de sus métodos de lucha. Algo que, a mi entender, nadie había hecho de la misma forma hasta ahora, ni se le había dado nunca tal importancia como la que el Frente le ha dado. Me refiero a esa labor pedagógica que ellos están haciendo con infinidad de personas con problemáticas muy dispares y sin una idea política clara, ni en cuanto a los fines ni en cuanto a los métodos a utilizar para conseguirlos.

Me parece de capital importancia hacer entender a las personas que sólo auto-organizándose pueden conseguir ser fieles a sus aspiraciones más legítimas. Que han de ser ellos mismos los que, conociendo sus problemas y reivindicaciones, encuentren los medios más adecuados para lograr sus objetivos. Que la experiencia ha demostrado, en todos los ámbitos y en todos los lugares, que afiliándose a un Partido Político lo único que se consigue es legitimar la burocracia, la incompetencia, la dejadez y, en la inmensa mayoría de los casos, la corrupción y el abandono de los objetivos políticos para arañar, como si de una empresa se tratara, mayor porcentaje de cuota de mercado (en este caso de poder) en pro de unos intereses totalmente alejados de las necesidades de la población que les ha votado.

En ese sentido, me parece que el FZLN está realizando una ardua labor, no carente de estrategia política, claro está, pero con objetivos bastante coherentes a largo plazo, basados en la concienciación y en dotar de autoestima a las personas para que ellas mismas sean capaces de resolver sus propios problemas, sin depender de grupo alguno que los manipule o que anteponga intereses partidistas. En principio, me parece una labor muy honesta y coherente con una determinada forma de lucha política -la del EZLN- que desde un principio se ha caracterizado, a mi entender, por establecer formas innovadoras de organización, comunicación y estrategia.

Así, me parece muy loable por parte del Frente, no ofrecerse como "salvador", ni como "defensor" de los distintos colectivos que luchan por resolver su problemática concreta, ni como alguien que les va a resolver sus problemas a golpe de "Revolución Armada", sino como "educador", enseñándoles a reflexionar sobre sus propios objetivos y los métodos más adecuados para conseguirlos, dotándoles de la confianza en sí mismos para que generen y dirijan su propia lucha. De esa forma aglutina en torno suyo, pero No bajo sus siglas ni bajo sus postulados políticos, una Lucha Social general, compuesta por infinidad de luchas concretas con enfoques y estrategias propios basados en el análisis y la reflexión colectiva de cada una de ellas. Por todo ello, me he sentido muy esperanzado por los frutos que pueda dar en un futuro no muy lejano esa labor entusiasta, innovadora, inteligente y comprometida con las ideas revolucionarias de lucha social.

Les deseo muchos éxitos, y no estaría de más que muchos grupos políticos tomaran nota de la importancia de esa labor pedagógica y la incorporaran a sus propios métodos.

Salud , Compas. "

Moli

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