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10. El Mural Mágico

Carta de Patxi Irurzun al MAREZ-RFM, como presentación de su reportaje

Queridos hermanos del municipio autónomo Ricardo Flores Magón. Reciban un abrazo de este humilde escritor y desde hace pocos meses nuevo zapatista, al que ustedes han reclutado sin otras armas que la palabra y los colores, la dignidad y la alegría. Reciban un abrazo por lo menos tan grande como los mares que nos separan y que sin embargo nos hermanan como arterias del mismo mundo nuevo al que aspiramos y que llevamos en nuestros corazones.

Junto con esta carta mi buen amigo Jose Luis Humanes llevará hasta ustedes el reportaje “El Mural Mágico”, que espero sea de su agrado y que aunque soy yo quien lo firma son ustedes quienes lo han escrito.

El Mural mágico cuenta una historia que ustedes mejor que yo conocen, la del mural de Taniperla pintado en su municipio, destruido por el ejército y vuelto a pintar en decenas de ciudades a lo largo y ancho de ese mundo que nos une y nos separa: Barcelona, San Francisco, Venecia … En mi caso conocí el Mural en un pequeño pueblo de la montaña navarra, Alsasua, en el País Vasco, donde trabajaba en la biblioteca del pueblo. Un día un vecino me mostró el mural, que habían pintado en la pared de una antigua escuela, y me contó la historia. Fue la primera vez en que oí hablar de Taniperla y su nombre ya entonces me sonó como música, la música perfecta para hacer danzar los sueños, la esperanza y la solidaridad. Recuerdo que aquel día hacía un tiempo de lo más pinchiperro. La primera vez que les ví a ustedes lo hice entre copos de nieve, que sin embargo no podían evitar los destellos de cinco luminosos soles. Poco más tarde llegó el verano y me destinaron a otro pueblo en el que los vecinos no salían de casa porque nevaban bolas de fuego. Solo en la biblioteca con la computadora comencé a investigar y descubrí que El Mural de Taniperla había sido pintado, en efecto, en diferentes ciudades del mundo. Escribí mensajes aquí y allá y sorprendentemente la mayoría de ellos tuvieron respuesta: desde el DF hasta Madrid. Desde Toronto hasta la Patagonia. Del mismo modo conseguí que algunos colegas, poetas, escritores, escribieran cuentos y versos sobre el mural. Aparentemente se trataba de Internet, pero yo sé que no, que existen conductos secretos, senderos invisibles que conectan a todos los hombres y mujeres buenos del mundo. Yo comencé a recorrerlos tal vez sin merecerlo, y ha sido de ese modo como les he conocido a ustedes y a todos aquellos que de un modo u otro han trazado una pincelada de color en el mural. Jose Luis Humanes me ayudó especialmente. Denle de mi parte, ahora que lo tienen ahí, otro fuerte abrazo, este tan largo como las decenas de correos que nos hemos escrito desde que nos conocemos sin conocernos, sin habernos visto nunca, del mismo modo que nunca he visto México, ni Chiapas, ni Taniperla, ni su municipio autónomo.

Ahora mi deseo es que este mural mágico siga viajando, y llevando su música y sus colores, los de Taniperla y de Ricardo Flores Magón, a otras ciudades y pueblos (un deseo que de hecho se cumple, porque ya hay nuevos murales preparados para ser pintados en Grecia, Alemania…). Eso y tal vez, algún día poder yo mismo visitarles y llevarles de viva voz más noticias sobre todos esos nuevos murales y todos los nuevos zapatistas que el color y la palabra, la alegría y la dignidad reclutan para su justa causa en todas las esquinas del mundo.

Sin más, me despido ya de ustedes, aunque siempre los llevo en mi corazón, junto con ese mundo nuevo que todos nosotros soñamos

Patxi Irurzun